Skip to content Skip to footer

Todo lo que necesitas saber sobre el leasing de automóviles: un caso práctico

¿Qué es el leasing?

El leasing es una forma de financiamiento a largo plazo que se utiliza mucho en el mundo de los negocios para adquirir activos fijos, como por ejemplo maquinaria, equipos tecnológicos y vehículos. Básicamente, es como un alquiler con opción de compra.

En este tipo de operaciones, la empresa arrendadora compra el bien que el arrendatario necesita y luego se lo alquila por un plazo determinado y con una cuota mensual. Al final del contrato, el arrendatario tiene la opción de comprar el bien por un valor residual previamente establecido o devolverlo a la arrendadora.

¿Cómo funciona el leasing de automóviles?

El leasing de automóviles es una forma cada vez más popular de adquirir un vehículo en propiedad, sobre todo en el ámbito empresarial. El proceso habitual es el siguiente:

  1. El arrendatario selecciona el vehículo que desea adquirir y solicita el leasing a la arrendadora.
  2. La arrendadora evalúa el riesgo crediticio del arrendatario y, si se aprueba, compra el vehículo y se lo alquila al arrendatario.
  3. El arrendatario paga una cuota mensual durante el plazo del contrato, que suele ser entre 2 y 5 años.
  4. Al final del contrato, el arrendatario decide si quiere comprar el vehículo por su valor residual o devolverlo a la arrendadora.

¿Cuáles son las ventajas del leasing de automóviles?

El leasing de automóviles tiene varias ventajas para las empresas y los particulares que lo contratan:

  • Flexibilidad: El leasing permite a las empresas y particulares acceder a vehículos sin necesidad de pagar grandes sumas de dinero de entrada.
  • Mantenimiento incluido: En muchos casos, el contrato de leasing incluye el mantenimiento del vehículo, lo que ahorra tiempo y dinero al arrendatario.
  • Generación de liquidez: El leasing permite a las empresas financiar activos sin disminuir su liquidez, ya que la cuota mensual se contabiliza como un gasto.
  • Actualización constante: Al final del contrato, el arrendatario tiene la opción de devolver el vehículo y adquirir uno nuevo, lo que le permite mantenerse actualizado en cuanto a tecnología y seguridad.

Caso práctico: Leasing de un coche en una empresa

La empresa XYZ, dedicada al transporte de mercancías, necesita renovar su flota de vehículos, pero no dispone del capital suficiente para comprarlos al contado. Decide contratar un leasing de 3 años para un camión y un furgón.

El coste total de los vehículos es de 60.000€, y se establece un valor residual del 15% al final del contrato. La cuota mensual que debe pagar la empresa es de 1.200€ y el importe del valor residual es de 9.000€ por vehículo.

Al final del contrato, la empresa tiene dos opciones:

  1. Pagar el valor residual y adquirir los vehículos en propiedad.
  2. Devolver los vehículos a la arrendadora y contratar un nuevo leasing para renovar la flota.

La empresa decide comprar los vehículos y añadirlos a su patrimonio, ya que los ha amortizado en 3 años y todavía les quedan unos cuantos más de vida útil. Gracias al leasing, ha podido renovar su flota sin hacer un gran desembolso de dinero de entrada y sin afectar a su liquidez.

Leave a comment